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| "Bésame mucho" | ||||
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Original obra de Javier Daulte, las acciones transcurren en una departamental de policía lugar éste en donde ocurren muchas cosas bizarras entre camaradas defensores de la ley, muy buen timing en la puesta en escena muy cinematográfica que no decae en ningún momento. | |||
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photos
by charly borja 2009 |
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BESAME
MUCHO Escenografía:
Ricardo Arechabala
Según su autor Javier Daulte, Bésame Mucho es la historia de un grupo de uniformados que quiere lo mejor para los que quieren lo mejor. El problema es que querer lo mejor no es una afirmación, implica una voluntad relativa y contaminada por lo malo y lo peor; por eso su verdad es sustractiva, estéril, y nunca puede implicar algo bueno. Lo más llamativo es que desde el punto de vista de un testigo imparcial esa peligrosa esterilidad resulta graciosa.
Un buen “timing” impreso por sus directores Federico Buso y William Prociuk para un nutrido y firme grupo de actores y actrices sorprenden permanentemente con sus acciones dentro de una sala de trabajos de una repartición policial.
Una historia básicamente de pasiones, de gente que vive “a full” deslizándose por ese fino cable que es la vida que ellos eligieron vivir que los llevará inexorablemente y gracias a las enigmáticas “cajas chinas” que el autor va poniendo dentro de la historia, a un final sorprendente que nadie se atrevería a imaginar. Actoralmente hablando no hay fisura alguna, al contrario, el ritmo que lleva la historia es casi cinematográfico, sin respiros, sin esos baches de tiempo que harían desvanecer el hilo dramático, no obstante ello, debemos ponderar las actuaciones de Laura Brangeri en una convincente Paluzzi, Marielena González Rosas haciendo una jefa departamental con mucha garra actoral, Ricardo Arechabala en su muy humano personaje de YOYO, diríamos que el único personaje con un corazón grande como una casa y que el actor interpreta excelentemente y la actuación del joven y promisorio actor Gabriel Villalba como el hiperkinético oficial Martínez.
La escenografía del mismo Ricardo Arechabala es muy funcional metiendo de lleno al espectador dentro del febril ritmo y, a veces, alocado, de una repartición policial, cumplen funciones a tono con la puesta, la iluminación y la musicalización de la misma. Espectáculo recomendable para pasar hora veinte minutos entretenidos, con toda la adrenalina, pasando por momentos tiernos, románticos e hilarantes, todos unidos con ese humor tan característico que Javier Daulte impone a sus historias.
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