Lombrices
Dos mujeres que encerradas en un departamento viven en su propio mundo de rencores, amores imposibles y consumiendo Rhodesias a troche y moche, nos van adentrando desde la primer escena a su locura, a sus manías de la mano de la sargentona Martirio que domina pero hasta ahí nomás a la aparentemente frágil Consuelo, obra muy divertida y con excelentes interpretaciones.
 
   
 
Locas nosotras? para nada... (photos by charly borja 2006)
 

 

 


LOMBRICES

de Pablo Albarello

 

Con: Gabriela Granda y Karen Koch

 


Puesta en escena y dirección general: Eduardo Calvo (“Re heavy-re jodido” y “Muchas pelucas para un solo calvo”)
Sábados 23.00
Teatro del ARTEFACTO - Sarandí 760 Entrada $10 Desc. est. y jub. $6

Reservas: 4308-3353 - SÁBADOS A LAS 23.00

Escenografía y vestuario: Claudia Facciolo y Hernán Nocquet,
Producción: Christian Jones
Asistencia de dirección: Pablo Albarello
El humor negro es la sustancia de esta historia trágica.
La dramaturgia de Pablo Albarello, quien también asiste la dirección de esta puesta, es sumamente actual y desopilante.

 

De qué se trata?


“Lombrices” cuenta la historia de Martirio y Consuelo, dos mujeres recluidas en un edificio de departamentos que habitan un mundo paralelo saturado de delirios y nostalgias por un pasado mejor. La realidad exterior sigue por sus carriles: el edificio se incendia, es evacuado, el fuego sofocado, pero ellas no tienen por qué saberlo. Entre contactos con el más allá y la confesión de un amor prohibido, viven entregadas a un juego macabro: asesinarse adoptando los argumentos de famosas películas de Hollywood.


Desde abril del 2005, este texto ha sido estrenado en Neuquén, Moreno, Olavarría, Bahía Blanca, Baradero, México (Festival Mérida), La Plata, Gálvez (Santa Fe, a estrenar el mes próximo), Paraná (Entre Rios), Tandil, Tucumán, Junín, España (estrena el mes próximo), San Luis (a estrenar en julio de este año), y Capital Federal

 

La opinión de Charly Borja

Gabriela Granda y Karen Koch, componen de maravillas a Martirio y Consuelo, dos “locas lindas” que con sus “locuras” valga la redundancia, sostienen con un profesionalismo digno de las grandes figuras femeninas del teatro Universal el desopilante argumento de la obra, una obra cuya puesta en escena es simple, pero muy funcional, con esas perspectivas de las paredes del cuarto que se fugan como la razón de las protagonistas hacia lares distantes del pasado de la vida de ambas.

 

Inmersas en su mundo Rhodesia, ambas se picanean cuantas veces puedan haciéndose piquetes de ojos virtuales cuan españolísimos banderilleros que hostigan a los bravíos toros, para tratar de despertar la furia y los rencores más íntimos del ser humano.


Las dos actrices están magníficas pero como el papel más “maniático” de los dos lo lleva doña Gabriela Granda su interpretación entonces sobresale en la obra con su Martirio de antología.

Doña Martirio procediendo al seguimiento de las lombrices...


Cabe destacar que la iluminación es muy buena como así también los detalles escenográficos y el vestuario.


Cibernautas amigos estamos ante una muy recomendable obra que con su delirio entretiene de principio a fin.