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by charly borja 2009
SANGRE
Macabra Parodia Trágica
De Una Muerte Erótica
Versión libre del Otelo de William Shakespeare,
con dramaturgia de Laura
Silva y Osvaldo Peluffo.
Dirección General
Laura Silva
Actores y
personajes
Osvaldo Peluffo (Yago) / Martín Dodera (Otelo) / Ianina Mónaco
(Desdémona) / Verónika Peluffo (Emilia) / Gabriel Scavelli
(Cassio) / Mariana Abbas (Blanca) / Eduardo Nicolau (Brabancio) /
Viviana Ayala
(Estela) / Luis Bennardo (Rodrigo) / Victoria Ponte (Madre de Otelo)
/ Lucrecia Conti (Enfermera 1) / Gabriela Espinel (Enfermera 2) / Noelia
Moreno (Prostituta 1/Muerte) /
Gisela Delgado
(Prostituta 2) / Gisela Arrosio (Prostituta 3)
Equipo de dirección, arte y producción
Laura Silva (Dirección General) / Luciano Stechina (Dirección
de Arte) / Agustin Inchausti y Gustavo Parinelli (Realización
escenográfica) / Leandra Rodríguez (Diseño de Iluminación)
/ Bettina Sara (Asistente de Iluminación) / Pia Drugueri y Mariana
Minafro (Diseño de Vestuario) / Estela Molina (Realización
de Vestuario) / Pamela Cantelmi (Diseño de Maquillaje, Máscara
y Peinados) / Aníbal Zorrilla (Composición y Dirección
Musical) / Luz Ciolfi (Coreografía musical) / Costanza Rubillo
(Coaching de pronunciación del italiano) / Miguel Acevedo Riu
(Fotografía) / Pilar Aparicio (Diseño Gráfico)
/ Emilce Puyada (Asistencia de Dirección) / Ariel Gurevich (Segunda
Asistencia de Dirección) / Juan Privitera (Producción
Ejecutiva) / Rubén Bravo (Productor Asociado)
TEATRO
LA CARBONERA
Balcarce 998 - Reservas al 4362 2651
Funciones: Viernes a las 21 horas.
Localidades: $ 30.- Estudiantes y jubilados: $ 20.-
 
De qué se trata?
“Sangre, Macabra Parodia Trágica
de una Muerte Erótica” de Laura Silva y Osvaldo
Peluffo, es una obra que se basa en el Otelo de William Shakespeare.
“Sangre...” nos cuenta un Yago
que, partiendo del final del original donde se da la orden de que sea
apresado y torturado sin que ello tenga resolución dramática,
vive en un nosocomio donde está confinado.
La tragedia doméstica se halla intacta: Desdémona elige
a Otelo por sobre su padre y éste es guiado por Yago a asesinar
a su esposa presa de los celos.
Pero no es sólo eso lo que la dirección del espectáculo
pretende contar. Vemos a una mujer, Desdémona, entre los dos
hombres de su vida. Elije al hombre por sobre el padre y éste
muere antes de que pueda reparar el vínculo resquebrajado.
En esa dualidad de sentimientos y profunda angustia se mueve en un mundo
de hombres donde ella es el objeto de deseo a la vez que el objeto de
la trama que Yago teje magistralmente.
En una estética de imagen y de corte cinematográfico donde
cuadro a cuadro se cuenta el relato, vemos a Desdémona, a Emilia,
a Estela (la amante de Brabancio) perecer una a una en manos de Yago
o por inducción de éste. Todas mueren menos Blanca, la
querida de Cassio quien luego de ser torturada ferozmente por Yago se
reivindica y gana su propio lugar.
El orden es otro y se logra en manos de una superviviente.
 
La
opinión de Charly borja - abril 2009
Interesante
propuesta teatral de la obra ‘Otelo’ de William
Shakespeare, en versión libre, atemporal y de bizarra
sexualidad, de Laura Silva y Osvaldo
Peluffo, que narra las desventuras del enfermizo cuarteto conformado
por Desdémona, su padre, Otelo y Yago.
En lo actoral sobresalieron Osvaldo Peluffo
en su demencial, pícara y degenerada versión de Yago,
Martín Dodera en su apasionado y
morboso Otelo y finalmente Ianina Mónaco
como la tierna, controversial y maltratada Desdémona. El
resto del grupo actoral se movió en concordancia visual para
que la moderna puesta flote en aguas de pura estética en cada
uno de sus dramáticos cuadros.


La funcional escenografía a cargo de Agustin
Inchausti y Gustavo Parinelli y
la acertada iluminación de Leandra Rodríguez
ayudan en mucho a potenciar las escenas de furia, pasión y sexo
que tan acertadamente dirigiera su directora Laura
Silva.
Visualmente la obra subyuga, atrae al espectador hacia esos laberintos
de locura que van construyendo minuto a minuto Yago y Otelo, dos criaturas
que en sus equívocas vidas no sólo sufren en carne propia
sus desaciertos de comportamiento sino que hacen sentir en todo su entorno
su enfermedad manifiesta.

Recomendable puesta en escena de un clásico universal abducido
a la métrica moderna del teatro de imágenes en donde las
luces y las sombras conforman una especie de edición cinematrográfica
dentro del ámbito teatral.
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