"Shopping and fucking"
Una obra fuerte de relaciones y comportamientos 'borderlines' entre la transgresión y la promiscuidad, mostrando personajes marginales que tras la máscara de no importarles nada de la vida esconden un sentimiento desesperado por hallar amor y contención.
 
   
 
photos by charly borja 2012 - Copyright ©
 

 

 

 

 

grupo El balcón de mersault presenta


SHOPPING AND FUCKING

 

de Mark Ravenhill

dirigida por Mariano Stolkiner

 



Interpretada por:
Daniel Toppino, Luciano Ricio, Eugenia Blanc, Lucas Lagré y Alfredo Urquiza


Ficha Artístico Técnica
Autor: Mark Ravenhill.
Traducción: Rafael Spregelburd.
Diseño De Espacio Y Escenografía: Santiago Badillo.
Diseño Lumínico: Julio López.
Diseño De Vestuario: Merlina Molina Castaño.
Diseño Sonoro Y Música Original: Fernando Sayago.
Diseño de Video: Santiago Badillo Y Mariano Stolkiner.
Realización de Video: Juma Producciones.
Actores en video: Mathías Sassone y Mariano Stolkiner.
Diseño Gráfico: Santiago Badillo.
Gestión De Derechos De Autor: Marion Weiss.
Asistentes De Dirección: Julieta Cajg Y Mathías Sassone.
Producción Ejecutiva: Bárbara Rapoport.
Producción General: El Balcón de Mersault.
Dirección: Mariano Stolkiner

viernes a las 21:00hs.
El Extranjero - Valentín Gómez 3378
Informes: 4862-7400
Entradas: Generales 60$ / Est. y Jub. $40


De qué se trata?
Sobre Shopping & fucking y la dramaturgia del autor
Mark Ravenhill se destaca, al igual que Sarah Kane y Patrick Marber entre otros, como uno de los jóvenes autores británicos de los noventa pertenecientes al grupo conocido como el “In yer face”. Sus trabajos están signados por el auge y desarrollo de las nuevas tecnologías, un descreimiento del progreso y una sociedad del consumo y del espectáculo. Un teatro complejo que rompe constantemente el canon, pero que al mismo tiempo instala la posibilidad de nuevas inscripciones en la tradición en la que se enmarca. Estos autores ahondan en la construcción del lenguaje y proponen no sólo un cambio formal, sino también un cambio en el foco de lo que se dice, desarrollando una nueva corriente de construcción dramática donde la palabra toma una relevancia fundamental.
Ravenhill piensa en un teatro que pueda sacudir a la platea a partir de la crudeza del discurso. Elige hablar desde el margen: drogadictos, homosexuales, jóvenes, punks, lo periférico. Este foco en la marginalidad contemporánea expone las problemáticas de inclusión y exclusión, devolviendo una mirada crítica sobre nuestra sociedad y el mundo de consumo globalizado.
La alienación, producto de este sistema, libra al sujeto a su propia suerte en un entramado de permanente dependencias, exponiéndolo a una violencia permanente. Nuestro mundo es violento, y Ravenhill no lo expone de otro modo, toma partido haciendo un llamado de atención sobre el estado de alienación de los ciudadanos. Propone un teatro político que se enfrenta al discurso demagógico dominante, quita el velo que pretende tapar las más profundas estrategias de funcionamiento del propio motor del sistema.
El sistema capitalista es foco fundamental en la obra de Ravenhill, sus personajes viven al margen o son comprendidos por él. Sin embargo su posición no es tan simplista, no se trata de que aquellos incluidos la pasan bien y los excluidos mal, en su visión el propio sistema termina por devastar todo lo que tiene a su alcance, nadie escapa a las consecuencias y el escepticismo reinante deja a todos al borde de una profunda desesperación. Dentro de un sistema violento no se puede sino ser violentado y tornar las propias acciones violentas.

 

 

 

 

 

La opinión de charly borja - mayo 2012 Copyright ©

Muy buena puesta en escena del director Mariano Stolkiner sobre un fuerte e impactante libro de Mark Ravenhill traducido al castellano por Rafael Spregelburd.

Un muy buen elenco, convincente en sus performances y netamente embuído en el dramatismo de esta ‘rara’ pieza teatral hace muy realística la acción que por momentos es chocante y provocativamente explícita, tema éste que don Mariano Stolkiner maneja con maestría haciendo del escenario de El Extranjero su ‘tablero de ajedrez’ y de sus actores sus piezas para dar ese movimiento perfecto en su audaz juego escénico.

 

 

 

Eugenia Blanc y Luciano Ricio

 

 

Merece destacarse el elaborado personaje del joven Lucas Lagré quien lleva sobre sus espaldas el mayor peso dramático de la obra y es su personaje el más interesante por lo ‘desprotejido, un ser absolutamente careciente de amor y cariño’ hecho que lo enferma cada día más y lo hace vulnerable a aquellos tiburones citadinos cargados de putrefacta promiscuidad en lo que a ética y vida sexual atañe.

Obra impactante, adulta, promiscua, no habrá espectador que salga del teatro ajeno a su bizarría.

 

 

 

Lucas Lagré y Daniel Toppino

Lucas Lagré en muy buena interpretación.